La riqueza de la gracia — John Mason

Perfeccionados para siempre por una sola ofrenda

Cristo ofreció un sacrificio perfecto y suficiente que perfecciona para siempre a los santificados, separados por el Padre y por el Espíritu para gozar de la salvación del Hijo.

¿Nosotros? «Por una sola ofrenda ha perfeccionado para siempre a los que son santificados.» Hebreos 10.14 «Cristo ofreció un sacrificio completo, perfecto y suficiente por nuestros pecados.» Nada necesita, ni nada puede añadírsele. La obra por la cual somos perfeccionados para siempre está completamente terminada y hecha para siempre. Él cumplió perfectamente la ley por nosotros; aplacó perfectamente la justicia en nuestro lugar; expió perfectamente nuestros pecados; obtuvo pleno perdón para ellos y completa redención de la maldición que pesaba sobre ellos; y nos justificó perfectamente de toda condenación por ellos.

¿Nosotros? Pues bien, todos los que son santificados, esto es:

1. Los que son separados y apartados por la elección de Dios el Padre, desde la eternidad, para participar de la perfecta salvación de Su amado Hijo.

2. Los que son santificados, o separados, por el Espíritu Santo en el tiempo —de nuestras nociones corruptas, nuestras dependencias de propia justicia, nuestros caminos impíos y nuestras prácticas pecaminosas— para participar y disfrutar del amor perfecto y la salvación perfecta del Hijo de Dios, por una fe santa.

Fuente y atribución

Autor original: John Mason

Título original: Mason's Believer's Pocket Excerpts — 16

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Mason, publicado originalmente en Grace Gems.

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