Mañana y noche

Perfectos en Cristo y por el Espíritu

El cristiano necesita dos perfecciones: la de la justificación en Cristo y la de la santificación por el Espíritu, que se consumará al cruzar el Jordán y debe purificarle ya ahora.

Reconoce que hay dos clases de perfección que el cristiano necesita: la perfección de la justificación en la persona de Jesús, y la perfección de la santificación obrada en él por el Espíritu Santo. Por ahora, la corrupción aún permanece aun en los corazones de los regenerados; la experiencia pronto nos lo enseña. Dentro de nosotros siguen existiendo concupiscencias e imaginaciones malas. Pero me regocijo al saber que viene el día en que Dios terminará la obra que ha comenzado; y presentará mi alma, no solo perfecta en Cristo, sino perfecta por el Espíritu, sin mancha ni defecto, ni cosa semejante.

¿Puede ser verdad que este pobre corazón pecador mío llegue a ser santo, así como Dios es santo? ¿Puede ser que este espíritu, que a menudo clama: "¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de pecado y de muerte?" se vea libre del pecado y de la muerte, que no tenga cosas malas que vejar mis oídos, ni pensamientos impuros que perturben mi paz? ¡Oh, hora feliz! ¡Ojalá se apresure!

Cuando cruce el Jordán, la obra de santificación será terminada; pero hasta ese momento—no pretenderé la perfección en mí mismo. Entonces mi espíritu recibirá su último bautismo en el fuego del Espíritu Santo. Paréceme que anhelo morir, para recibir aquella última y final purificación que me introducirá al cielo. Ni un ángel será más puro que yo, pues podré decir, en doble sentido: "Yo soy limpio," por la sangre de Jesús, y por la obra del Espíritu.

¡Oh, cuánto deberíamos ensalzar el poder del Espíritu Santo al hacernos aptos para estar delante de nuestro Padre en los cielos! Sin embargo, que la esperanza de la perfección futura no nos haga conformar con la imperfección presente. Si así lo hace—nuestra esperanza no puede ser genuina; pues una buena esperanza es algo purificador, aun ahora. La obra de la gracia debe permanecer en nosotros ahora, o no podrá ser perfeccionada entonces. Oremos para "ser llenos del Espíritu," a fin de llevar cada vez más los frutos de justicia.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: May 15 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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