Porciones diarias

Permanecer en la palabra hasta conocer la libertad

La verdad no se conoce al instante en toda su dulzura; perseverando en la palabra entre tinieblas y pruebas, el discípulo verdadero llega a conocerla.

La verdad no se conoce al principio en toda su dulzura, libertad y poder. Tenemos que «permanecer en la palabra»; tal vez a veces en grandes tinieblas, angustia, ejercicio, tentación y aflicción; y, sin embargo, tal ha sido el poder de la palabra sobre el corazón, que no puede ni quiere dejarnos ir. Vemos y sentimos la miseria de apartarse de la verdad, la desdicha de volver al mundo y enredarse en su espíritu; ¡y cuál será la consecuencia si abandonamos lo que profesamos conocer y creer, y abrazamos el error o caemos en los brazos del pecado!

Hay, pues, una permanencia en la palabra, con frecuencia, como he dicho, entre mucha oscuridad, mucho ejercicio, muchas pruebas, muchas tentaciones —pero aun así somos llevados a este punto: nunca abandonar la palabra que ha sido hecha vida y espíritu al alma. Y aunque el Señor a veces oculte mucho su rostro, y parezcamos alumnos muy torpes y pobres, muy condenados por nuestra infructuosidad, por conocer tan poco del espíritu del Maestro y andar tan poco en sus caminos benditos, sin embargo hay un mirar a él, un anhelarle, un adherirse a él; y esto manifiesta un discipulado genuino.

Ahora, conforme seguimos aferrándonos, adhiriéndonos, confiando y esperando, comenzamos a conocer la verdad; se abre al entendimiento, se hace exactamente adecuada a nuestro estado y caso; y la manera admirable en que se dirige y se adapta a nuestras diversas y apremiantes necesidades se vuelve cada vez más manifiesta.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: January 9

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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