Pero, ¿cuál es el resultado final?
En verdad le corresponde a un cristiano estar siempre gozoso.
¿Qué razón tiene para ser de otro modo, cuando cada
paso de su camino, cada incidente, por mínimo que
sea, que ocurre en su peregrinaje por la vida, es ordenado
y dispuesto por su Padre celestial, su amante
Salvador, su mejor Amigo?
Es cierto que a menudo tiene más cuidados y aflicciones
que el hombre del mundo; mientras que el hombre del mundo prospera
en su camino, el creyente está a menudo agobiado por el cuidado
y la aflicción, apenas capaz de abrirse paso por la vida.
Pero, ¿cuál es el resultado final?
Los impíos disfrutan los placeres y la riqueza de este
mundo, solo para comprobar con mayor amargura su pérdida en
el mundo venidero; mientras que el cristiano ve el lado
peor de este mundo, y saborea más de sus amarguras,
solo para acrecentar la dicha de un mundo mejor,
donde gozará de la dulzura más sublime.
Pero aun en las aflicciones más profundas el creyente en
Cristo tiene motivo para estar gozoso, si tan solo puede comprender
la verdad de que el Jehová que todo lo ve, que formó
y creó de la nada el vasto universo, y
que guía su gran maquinaria, ha ordenado
aquel suceso para su bien esencial.
Fuente y atribución
Autor original: Whitmore Winslow
Título original: The Hidden Life — But what is the sequel?
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Whitmore Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.