«¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?» Mateo 7:3
En lugar de mantener siempre la mirada fija en los demás, buscando faltas y errores en ellos, debemos mirarnos a nosotros mismos, no sea que algo que hagamos dañe sus vidas o los lleve a obrar mal. Fácilmente caemos en la costumbre de pasar por alto nuestras propias faltas, mientras nuestra vida está llena de inconsistencias que hacen un daño irreparable a la causa de Cristo y a la vida de Su pueblo. El primer deber de todo cristiano es asegurarse de no poner piedras de tropiezo en el camino de los demás.
Un hombre destacado dijo: «Me gusta el vino, y creo que podría beber con moderación sin peligro para mí mismo; pero nunca toco ninguna clase de vino. Podría dar ejemplo a algunos que no podrían beber con moderación sin convertirse en borrachos. Mi libertad se convertiría así en una piedra de tropiezo para otros.»
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: STUMBLING BLOCKS
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.