Porciones diarias

Piedras vivas talladas por la mano paciente de Dios

El pueblo de Dios necesita muchas afliciones y pruebas para ser tallado a imagen de Cristo. No es mármol pasivo: son piedras vivas que sienten cada golpe. Pero ni un solo golpe es en vano, y todos nos conforman al diseño del Maestro.

El pueblo de Dios requiere muchas aflicciones severas, tentaciones acosadoras y pruebas poderosas para labrarlo con buena forma y cincelarlo a la imagen de Cristo. Pues no son como el mármol pasivo bajo las manos del escultor, que se somete sin murmurar y sin sentir a que le recorten una esquina y le redondeen un ángulo saliente; el pueblo de Dios son piedras vivas, y por tanto sienten cada golpe. Somos tan delicados de piel que no soportamos que nos roce un hilo de aflicción; nos encogemos aun ante el toque del cincel. Ser labrados, escuadrados y cincelados por la mano de Dios hasta la forma que a él le agrada, ¡qué obra tan dolorosa es!

Pero si la piedra pudiera saber, si pudiera decir lo que el escultor está haciendo, ¿no vería que ni un solo golpe se dio en vano? El escultor no debe cortar ni un pelo demasiado ni demasiado poco en ciertas partes del mármol, o estropeará la estatua. Sabe perfectamente dónde colocar el cincel, en qué dirección y con qué fuerza golpearlo. ¿Y no sabe Dios, que fija cada pilar espiritual en su lugar destinado, dónde asestar el golpe, qué ángulo carnal recortar y cómo cincelar toda la columna, de la base a la cima, para que lleve la forma y proporción que él diseña? Si el Señor está trabajando en nuestras almas, no hemos tenido, ni tenemos, ni tendremos jamás un golpe de más ni de menos ni en dirección equivocada, sino justo lo suficiente para obrar en nosotros lo que agrada a Dios y hacernos lo que él quiere que seamos. ¡Cuánta angustia nos ahorraríamos si nos sometiéramos con paciencia al golpe afligente del Señor y no conociéramos otra voluntad que la suya!

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: November 10

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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