Palabras diarias para los peregrinos de Sion

Por muchas tribulaciones entramos en el reino

Los santos entran al reino por muchas tribulaciones; la Cabeza padeció, y los miembros comparten su cruz, sostenidos por la gracia que los lleva a través.

El Señor ha dispuesto que su pueblo pase por aflicciones profundas y penetrantes, porque es a través de muchas tribulaciones, como realmente significa la palabra, «por muchas tribulaciones» que han de entrar en el reino de Dios arriba, y en la dulzura y el poder del reino de Dios abajo (Hechos 14:22). Pero todo hombre resentirá esta doctrina, a menos que Dios lo haya conducido experimentalmente a ella. Es un camino tan áspero y escabroso; tan contrario a la carne y a la sangre; tan incomprensible para la naturaleza y la razón, que el hombre, orgulloso y rebelde, esté o no en profesión, nunca creerá que debe entrar en el reino por mucha tribulación. Y esta es la razón por la que tantos hallan, o procuran hallar, un camino más llano hacia la gloria que el que el Señor ha señalado para sus santos. Pero ¿andará la Cabeza por un sendero, y los miembros por otro? ¿Caminará y vadeará el Esposo mares de dolor, y la esposa nunca se moje los pies en el agua? ¿Será el Esposo crucificado en debilidad y sufrimiento, y no haya crucifixión interior para la amada de su corazón? ¿Sufrirá, gima, luche y muera la Cabeza, y los miembros bailen por un camino florido, sin dolor interior ni padecimiento exterior? «Los bastardos pueden escapar del azote, hundidos en deleite terreno y vano; mas el hijo nacido de Dios no puede, no querría, aunque pudiera.»

Mas quizá haya algunos que dicen en su corazón: «Estoy bien convencido de esto; pero mi carne cobarde se retrae. Sé que si he de alcanzar el Canaán de arriba, debo pasar por la porción designada de tribulación. Pero mi carne cobarde retrocede.» ¡Se retrae! ¡Se retrae! ¿Quién traería de buena gana pruebas sobre sí mismo? Por eso el Señor no deja estas pruebas en nuestras manos; sino que él mismo señala una cierta medida de tribulación para que cada uno de los suyos la pase. Vendrán bastante pronto; no las anticipes; no las desees. Dios las traerá, en su tiempo y a su manera; y lo que es más, Dios no sólo te llevará a ellas, sino que Dios te llevará a través de ellas, y Dios te sacará de ellas; pues la tercera parte no fue sólo llevada al fuego, sino a través del fuego, para que invocaran su nombre. ¿Qué será, pues, nuestra misericordia? Será nuestra misericordia, si somos capacitados, pedir al Señor que nos bendiga con fe y paciencia bajo la tribulación; pedirle que nos dé fuerza para soportar la tempestad; yacer como arcilla en sus manos, y pedir al Señor que nos conforme a la imagen de su Hijo, que nos guíe por este valle de lágrimas de abajo, y que al fin nos lleve a estar con él arriba.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: January 23

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura