«Purifícame con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve.» Salmo 51:7
Debemos ser limpiados nosotros mismos, si hemos de procurar la limpieza de los demás. ¿Qué sucedería si nuestras propias manos, con las que quisiéramos lavar los pies de otros discípulos, no estuvieran limpias, sino cubiertas ellas mismas de pecado? En vez de limpiar las vidas que tocamos, ¡entonces dejaríamos manchas sobre ellas! Por tanto, debemos asegurarnos de que nuestras propias manos hayan sido lavadas en la sangre de Cristo, antes de emprender el lavar los pies de los demás.
Luego debemos estar dispuestos a entregar nuestros propios pies al agua. El lavamiento ha de ir en todas direcciones; hemos de lavarnos los pies unos a otros. El secreto de todo debe ser un amor genuino por los demás.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: THE NEED FOR CLEANSING
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.