¿Cómo poseemos todas las cosas? Al poseer a Cristo, que es heredero de todas las cosas. Si poseemos a Cristo, ¿qué no tenemos en él? Tenemos sabiduría que nos enseña, justicia que nos justifica, santificación que nos hace santos y redención que nos libra del pecado, la muerte y el infierno. Si le tenemos, tenemos el favor y el amor de Dios; tenemos el perdón de nuestros pecados, la reconciliación de nuestras personas, el echar tras las espaldas de Dios de todas nuestras apostasías, y un derecho a una corona celestial. Si le tenemos, lo tenemos todo en él, porque Cristo es nuestro y Cristo es de Dios. Por tanto, en él poseemos todas las cosas. En providencia tendremos lo suficiente para llevarnos a la tumba. Él nos dará todo lo que sea para nuestro bien y no retendrá nada que nos convenga. Si le poseemos, ¿qué no tenemos en él?
Ahora bien, el mundo, cuando llega la muerte, ¿qué tiene? Nada que mirar sino la ira de Dios y un juicio temible. Pero el santo de Dios, cuando la muerte llega, ¿qué tiene que mirar? Una corona de vida, una mansión en los cielos, un Dios que sonríe y la bendita certeza de que se sentará a la cena de bodas del Cordero. Así, aunque los santos de Dios no tienen nada, poseen todas las cosas; y poseyendo una corona celestial, ¿qué más puede Dios darles?
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: April 14
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.