Cristo, en su persona, sus oficios y sus sufrimientos, es el resumen y la sustancia del evangelio, y debe ser el gran tema de la predicación de un ministro del evangelio, aunque no de modo que deje fuera otras partes de la verdad y la voluntad reveladas de Dios. Pablo predicó todo el consejo de Dios.
Pocos conocen el temor y temblor de los ministros fieles, nacido del profundo sentido de su propia debilidad. Saben cuán insuficientes son, y temen por sí mismos. Cuando nada más que Cristo crucificado se predica claramente, el éxito ha de provenir enteramente del poder divino que acompaña la palabra, y así los hombres son llevados a creer, para la salvación de sus almas.
La sabiduría contenida en esta doctrina.
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — 1 Corinthians 2:1-5
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.