«¡Preparen el camino del Señor a través del desierto!
¡Hagan una calzada recta por el páramo para nuestro Dios!
Todo valle será alzado y rellenado,
y todo monte y colina será humillado;
y lo torcido será enderezado,
y lo áspero se volverá llanura.
¡Entonces se revelará la gloria del Señor!» Isaías 40:3-5
¿No es mi propia vida el desierto en el que debe prepararse el camino del Señor?
Hay valles de negligencia. Muchos son los deberes que he dejado sin cumplir. Muchas son las oportunidades que he desperdiciado y perdido. Muchos son los llamados del Maestro a los cuales no he respondido. He prestado atención a lo trivial, a lo vano, a lo inferior, y he olvidado lo precioso, lo supremo, lo esencial. Ya es más que hora de rellenar los huecos y los valles.
Hay montes de orgullo. No quiero reconocer mi pobreza de espíritu. No quiero humillar mi corazón a causa de mi pecado. No quiero contarme entre las almas indigentes y abandonadas. No quiero mirar a Jesús solo y siempre. Soy demasiado grande, demasiado importante, demasiado consciente de mi propio valor. ¡Estos montes y colinas deben ser humillados!
Hay senderos torcidos de pecado. Tengo mis iniquidades entrañables y favoritas. Me aferro a ellas, me regocijo en secreto con ellas y me niego a abandonarlas. Las amo aunque estén envenenando mi vida y minando mi esperanza. La plaga se extiende sobre mí de manera insidiosa y sigilosa. Es como si hermosas y finas vestiduras cubrieran a un leproso. ¡Ah, lo que es torcido debe ser enderezado!
Entonces se revelará la gloria del Señor, el Señor que me dará una visión de mi negligencia, de mi orgullo y de mi pecado diez veces más profunda y diez veces más dolorosa de la que pueda obtener en cualquier otro lugar. Pero después de su herida seguirá su sanidad. Después de la noche de llanto, sigue la mañana de gozo, la mañana que se mueve y avanza y crece hasta llegar al mediodía glorioso.
Fuente y atribución
Autor original: Alexander Smellie
Título original: The Hour of Silence — Isaiah 40:3-5
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Alexander Smellie, publicado originalmente en Grace Gems.