Flores de un jardín puritano

Preparado para la tempestad y el huracán

El peregrino hacia el cielo debe estar provisto para todo tiempo, pues la presencia de Dios en Cristo es el único preservativo universal frente a la prueba.

"Quien va de viaje hacia el Cielo debe proveerse para todos los tiempos. Porque aunque haya sol cuando parte, una tormenta lo alcanzará antes de llegar al final de su viaje."

¡Muy reducido debe ser el número de los que han tenido buen clima durante todo el camino hacia la gloria! Es cuestionable que alguien haya sido jamás tan favorecido. Por ello, cada uno de nosotros debería estar preparado para la tempestad y el huracán, o de lo contrario podríamos ser hallados en mal estado el día de nuestra calamidad.

La presencia de Dios es el único preservativo universal. Cuando Él está con nosotros, el sol no nos dañará de día, ni la luna de noche. Dios, todo-suficiente, satisface toda contingencia, visible o invisible.

Un hombre que ha hecho amplia provisión para todos los tiempos no se apena cuando se ve obligado a usar lo que ha provisto. Así también, las pruebas son casi bienvenidas por el hombre que está plenamente armado contra ellas. Siente que sería una especie de desperdicio estar bien provisto y no tener jamás que echar mano del suministro; una suerte de superfluidad estar plenamente armado y, sin embargo, no encontrar nunca un enemigo.

Ten fe en Cristo y serás...

pronto para cualquier cosa,

agradecido por todo,

y temeroso de nada.

"¡Estás completo en Él!"

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Be prepared for tempest and hurricane!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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