La Hora de Silencio

Que ande en la verdad en todo momento

Un llamado a ser veraz en palabra, obra y corazón, recordando que la sinceridad es una deuda con nosotros mismos, con el prójimo y con Dios.

«No tengo mayor gozo que este: oír que mis hijos andan en la verdad.» 3 Juan 1:4

Que yo sea VERDADERO — verdadero en toda compañía y en todo momento.

Me lo debo a mí mismo. ¡Qué defecto en el acero es una falsedad para mi carácter, fuente de debilidad, una pérdida de valor!

Se lo debo a mi prójimo — pues la sociedad se desmorona sin verdad.

Se lo debo a mi Dios — Él es Luz, y espera sinceridad en mí.

Que sea veraz en el habla. Sin pronunciar lo que es manifiesta y flagrantemente falso, es tan fácil para mí...

dar una impresión equivocada,

errar ya sea por exceso o por defecto,

colorear mis afirmaciones de modo que las cosas se vean bajo luces engañosas y con tintes y matices irreales.

Hay cien tentaciones de exagerar, de ocultar y de engañar. Debo guardar bien mis labios.

Que sea veraz en la acción. Anhelo esa noble y recta consistencia que es un atributo del carácter más fecundo. Quisiera estar libre de la inconstancia, de la falta de firmeza, de la inestabilidad, del temor al hombre que tiende un lazo. Quisiera seguir siempre el sendero elevado del honor y de la verdad.

Lo más profundo y decisivo de todo, que sea veraz en el corazón. Bajo la superficie de mi vida, pueda yo tener un alma...

que no se oculta nada a sí misma ni a su Dios,

que es transparente y sincera,

que no cambia en su lealtad a los amigos terrenales,

que es tan clara como el cristal,

que es tan firme como las montañas.

Tú deseas verdad, oh Dios, en lo íntimo. Dame lo que Tú mandas — me es ajeno, me es remoto, ha de ser obra de Tu creación, Tu fomento y Tu perfección.

Fuente y atribución

Autor original: Alexander Smellie

Título original: The Hour of Silence — 3 John 1:4

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Alexander Smellie, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura