«Él sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas. Él cuenta el número de las estrellas, y a todas ellas llama por su nombre. ¡Grande es el Señor nuestro! Su poder es absoluto. ¡Su entendimiento es infinito!». Salmo 147:3-5
Aquel que cuenta las estrellas y las llama por sus nombres, ¡no corre peligro de olvidar a sus propios hijos! Conoce tu caso tan a fondo como si fueras la única criatura que jamás haya hecho, o el único santo que jamás haya amado.
Es de suma importancia que aprendamos que las menores bagatelas están tan dispuestas por el Dios de la Providencia, como los acontecimientos más estremecedores. Aquel que cuenta las estrellas — ha contado también los cabellos de nuestra cabeza. Nuestras vidas y nuestras muertes están predestinadas — pero también lo están nuestro sentarnos y nuestro levantarnos.
«¿No se venden dos gorriones por un cuarto? Y ni uno de ellos caerá a tierra sin la voluntad de vuestro Padre. Pues aun vuestros cabellos están todos contados». Mateo 10:29-30
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Pittman
Título original: He who counts the stars
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Pittman, publicado originalmente en Grace Gems.