En las grandes calamidades nacionales solemos, por lo general, pasar por alto la mano de Dios, y referir los sucesos únicamente a causas secundarias o atribuirlos a la mera casualidad. Pero todo lo que haya en la ciudad, de bien o de mal, debe reconocérsele a Dios como autor de ello. "Cuando suena la trompeta en la ciudad, ¿no se estremece el pueblo? Cuando hay desgracia en la ciudad, ¿no la ha causado el SEÑOR?" Amos 3:6
Fuente y atribución
Autor original: Charles Simeon
Título original: Pithy gems from Charles Simeon — 189
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Simeon, publicado originalmente en Grace Gems.