El pastor y su rebaño

Refúgiate en la Roca de los siglos

Solo estamos a salvo cuando anidamos en las grietas de la Roca de los siglos; Jesús, la Roca viva, permanece inmutable y fiel, y con los brazos abiertos espera acoger al cansado que vuelve.

Levántate, pues, asegúrate la salvación; emprende el vuelo hacia la Roca de los siglos. Solo estás a salvo cuando anidas en sus grietas. Inconmovible por las tormentas, sin desgaste ni astillas por la mano destructora del tiempo, Jesús, la Roca viva, se yergue infinita, inmutable, suficiente en todo, fiel entre los infieles, invariable entre los mudables.

¡Sí! ustedes los cansados, enfermos del corazón por el vano mundo que los ha engañado, burbuja tras burbuja estallando en sus manos, alimentándose de las vainas de los cerdos y de la basura del yermo: su Pastor, con los brazos extendidos, espera para darles la bienvenida de vuelta. Él está de pie, como hace mil ochocientos años, junto a la puerta del redil, diciendo: "Yo soy la puerta", "Al que viene a mí, no le echo fuera en ninguna manera!"

Fuente y atribución

Autor original: John MacDuff

Título original: 6 — Parte 3

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.

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