Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

Renunciar al pecado para alcanzar la vida verdadera

Nuestra vida está rodeada de tentaciones, y aun nuestros dones más valiosos pueden convertirse en tropiezos. Renunciar a lo que nos aparta de Dios es el camino seguro hacia la vida eterna.

Nuestra vida está tan llena de tentación y de peligro — que aun las cosas mejores pueden convertirse en piedras de tropiezo. Nuestras mismas cualidades de fortaleza — pueden llegar a ser fuerzas fatales que nos empujen a la ruina eterna.

La hermosura humana es una bendición de Dios — y, sin embargo, la hermosura ha sido lazo para muchas mujeres, apartándolas de Dios.

La capacidad para ganar dinero es un don peligroso — que ha llevado a muchos hombres a la ruina espiritual. ¡Mejor es desechar por completo esa capacidad de hacer dinero, y atravesar la vida en pobreza con el talento desperdiciado y marchito, y llegar al Cielo — que ejercer la capacidad y enriquecerse, y perderse para siempre! Estas son ilustraciones del pensamiento de nuestro Señor cuando habla de «cortar» la mano o el pie que nos hace pecar.

Los apetitos, los deseos y los afectos — son parte de la gloria de la humanidad; y, sin embargo, cuando no se refrenan — ¡han arrastrado a la destrucción eterna a muchas vidas nobles!

Un vapor entró en el puerto después de mucho tiempo en el mar. Había ocurrido un accidente que causó demora. El carbón se agotó; entonces todo lo que pudiera arder — carga, provisiones, muebles — tuvo que ser quemado para llevar la nave a casa. Al fin llegó a la orilla — pero despojada de todo lo de valor. Con todo, era mejor quemar toda su carga y provisiones — que perecer en el mar.

Algunos hombres pueden llegar al Cielo — sólo sacrificando todo placer terrenal y crucificando todo deseo pecaminoso; pero ¿quién dirá que el premio no merece el sacrificio? La mano sería mejor cortada — que robar o herir a otro. El pie sería mejor amputado — que llevarnos al crimen o al pecado. El ojo sería mejor arrancado — que con su mirada lujuriosa incendiar el alma. ¡El hombre en un barco naufragado hace mejor en arrojar al mar sus bolsas de oro y salvar su vida — que aferrarse al oro y hundirse entre las olas!

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Mortifying Sin

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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