«Acuérdate del día de reposo para santificarlo.» Éxodo 20:8
«Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor.» Apocalipsis 1:10
Lector, no sé quién ni qué eres tú — pero que el Dios de toda gracia bendiga esta meditación a tu alma. Acaso seas un pecador descuidado, que hasta hoy ha tomado los días de reposo a la ligera. ¡Oh, no profanes más el día del Señor! Pero, si en algo aprecias tu alma, asiste a su culto y anhela estar «en el Espíritu en su día». Acaso seas puntual en los cultos externos; hasta ahí es digno de alabanza — pero terrible es tu error si haces de algún servicio externo el fundamento de tu aceptación. «En el Señor solo», exclama el creyente iluminado, «tengo justicia y fortaleza», y así dirás tú también, si estás «en el Espíritu».
O quizá hayas hecho una espléndida profesión de fe — pero ahora seas un descarriado lamentable. Si, felizmente, una vez más llegaras a estar «en el Espíritu en el día del Señor», mirarás a Dios para recibir nuevos rocíos de la sangre del Redentor, y al Espíritu para sus influencias restauradoras.
Si eres un creyente bajo duras pruebas, que estés «en el Espíritu», de modo que cuando abundan las tribulaciones, abunden también las consolaciones. Si eres un creyente que camina de cerca con Dios, rico en conocimiento y experiencia, desearás estar «en el Espíritu», para que la gracia sea magnificada, Jesús sea más amado y su nombre sea más honrado.
Lector, seas lo que seas, si deseas estar «en el Espíritu» y que tus asuntos temporales y espirituales prosperen, ten por cosa de conciencia guardar santo el día de reposo.
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — April 15
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.