Palabras diarias para los peregrinos de Sion

Satanás resiste, pero la gracia obra

Donde Satanás ve una obra de gracia, descarga su encono; pero el creyente ejercitado no halla descanso sino en las manifestaciones personales de la misericordia de Dios.

El objeto de Satanás es mantener seguros a los que ya están cautivos en sus manos, y Dios no siempre juzga conveniente perturbar su quietud. Pero, por el contrario, donde Satanás percibe una obra de gracia en avance, donde ve los ojos a veces llenos de lágrimas, donde escucha los sollozos que brotan del corazón contrito, donde observa las rodillas dobladas en oración secreta y oye al penitente confesar sus pecados, debilidades y deslices ante Dios, allí, loco de ira y lleno de maldad, descarga su encono infernal contra los objetos del amor de Dios. Unas veces procura enredarlos en el pecado, otras acosarlos con tentaciones, otras suscitar en su corazón perverso una rebeldía desesperada, o valerse de su incredulidad natural, o atormentarlos con dudas y temores infundados acerca de su realidad y sinceridad ante un Dios que escudriña los corazones.

Así, mientras los que no tienen obra de gracia alguna quedan seguros y libres de duda, aquellos en quienes Dios obra son ejercitados y turbados en sus mentes, y muchas veces no pueden creer de verdad que sean el pueblo en quien Dios se deleita. Las profundidades de la hipocresía humana, los engaños del corazón carnal, los lazos tendidos a los pies incautos, el peligro espantoso de ser engañados al final, no inquietan a los muertos en el pecado. Pero el que tiene una conciencia tierna en el temor de Dios sabe qué cosa tan terrible es ser un hipócrita ante él y tener «una mentira en su mano derecha». Por eso, hasta que Dios mismo, con sus benditos labios, hable con poder a su conciencia y lo establezca en la bendita seguridad de su interés salvador en Cristo, derramando su amor en su corazón, debe ser probado y ejercitado, sacudido de un lado a otro, por la sencilla razón de que no puede descansar satisfecho sino en las manifestaciones personales de la misericordia de Dios.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: December 13

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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