Podemos abrigar ideas demasiado laxas acerca del Espíritu Santo, pero nunca ideas demasiado exaltadas. El gran peligro está en deshonrarle y contristarle con pensamientos bajos sobre el lugar que ocupa en la iglesia de Dios y sobre el papel que le corresponde en la salvación del hombre. Cristiano lector, acostúmbrate a dirigirte al Espíritu en tus oraciones como a una persona divina y distinta, reconociéndole en todos los oficios que sostiene en la economía de la gracia. Esto ensanchará tu mente con visiones elevadas de su gloria personal, y al contemplar devotamente su suficiencia absoluta, te hará más consciente de tu propia y urgente necesidad de su gracia. Sea cual sea esa necesidad, ten siempre presente que el Espíritu es más que suficiente para ella.
¿Quién puede revelar a Jesús al alma sino el Espíritu? Así como solo él pudo obrar en Cristo la gloria que resplandecía de la Deidad a través de su humanidad, solo él puede proyectar esa gloria sobre el corazón del hombre. ¿Necesito la sangre pacificadora de la expiación sobre mi conciencia? El Espíritu la aplica. ¿Deseo conocer mi aceptación en la justicia de Cristo? El Espíritu la sella. ¿Anhelo ver al Padre revelado en el Hijo? El Espíritu lo despliega. ¿Necesito consuelo en medio de mis pruebas? El Consolador toma las cosas de Cristo y las muestra a mi alma. Así, en mil maneras, el Espíritu glorifica a Cristo.
Jesús está en el cielo, vivo a la diestra de Dios, habiendo recibido la promesa del Padre, y dispuesto a derramar el Espíritu en toda su plenitud sobre quienes se la pidan. No te conformes con pedir este don inestimable con medida escasa; búscalo en su plenitud. ¿Quieres vencer tus pecados más arraigados? «Sed llenos del Espíritu.» ¿Quieres que las criaturas y sus bendiciones ocupen su justo lugar? «Sed llenos del Espíritu.» ¿Quieres que Jesús sea el primero en tu afecto y que no haya lugar en tu corazón para goces carnales ni placeres mundanos? «Sed llenos del Espíritu.» Entonces serás una epístola viva, conocida y leída por todos, y el mundo notará que has estado con Jesús; y sobre tu vida y tu labor quedará inscrito: «Santidad a Jehová».
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Evening Thoughts - December 16
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.