Los sufrimientos, los dolores y la muerte parecerán formidables incluso para el cristiano experimentado; pero con la esperanza de glorificar a Dios, de dejar un mundo pecador y de estar presente con su Señor, se dispone a obedecer el llamamiento del Redentor y a seguirlo a través de la muerte hasta la gloria.
Es la voluntad de Cristo que sus discípulos se ocupen de su propio deber y no sean curiosos acerca de los acontecimientos futuros, ya sea respecto a sí mismos o a otros. Muchas cosas somos propensos a preocuparnos, que no son nada para nosotros. Los asuntos de otras personas no son nada nuestro en qué entremeternos; debemos trabajar tranquila mente y ocuparnos de nuestros propios asuntos. Muchas preguntas curiosas se hacen acerca de los designios de Dios y del estado del mundo invisible, respecto a las cuales podemos decir: ¿Qué es esto para nosotros? Y si atendemos al deber de seguir a Cristo, no encontraremos ni corazón ni tiempo para mezclarnos en lo que no nos pertenece. ¡Cuán poco se puede confiar en las tradiciones no escritas! Deje que la Escritura sea su propio intérprete y se explique a sí misma; pues ella es, en gran medida, su propia evidencia, y se prueba a sí misma, porque es luz. Vea con cuánta facilidad se corrigen tales errores por la palabra de Cristo. El lenguaje de la Escritura es el canal más seguro para la verdad de la Escritura; las palabras que enseña el Espíritu Santo, 1 Corintios 2:13. Quienes no pueden ponerse de acuerdo en los mismos términos y en la aplicación de ellos, pueden sin embargo concordar en los mismos términos de la Escritura, y amarse unos a otros.
La Conclusión (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — John 21:20-24
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.