Eso fue fe. La obediencia lo demostró. Abram no sabía adónde iba; solo tenía el llamado de Dios y una promesa. Pero no hizo preguntas. No insistió en saber cómo terminaría su viaje, cuán provechoso sería, qué ganaría a cambio de la tierra que dejaba y del sacrificio que hacía. Con quietud, sin interrogantes ni vacilación, se levantó, cortó los lazos que lo unían a su antiguo hogar y partió.
Esa es la fe que todos deberíamos tener siempre que Dios nos da un llamado y una promesa. Algunos quieren ver adónde van antes de comenzar a seguir a Cristo; pero eso no es caminar por fe en absoluto.
No deberíamos preocuparnos por saber adónde se nos conduce, si solo sabemos que es Dios quien nos guía. Su dirección es segura; y deberíamos estar dispuestos a confiar en él, hacer precisamente lo que dice e ir adonde nos lleve, sin formular preguntas. La vida de Abraham es el retrato de un verdadero «andar con Dios».
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - March 8
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.