«Quitan consuelo al cristiano quienes hacen que los creyentes anden con Cristo como funambulistas, a cada momento con miedo de romperse el cuello.»
Quienes niegan la doctrina de la perseverancia final de los santos merecen esta reprensión. No podemos decir de dónde sacan estos hermanos su consuelo.
Nuestra idea de confiar en Cristo incluye una dependencia en Él para el presente y para el futuro, lo mismo que para los pecados del pasado. Es la gloria del evangelio que nos da ahora, en este mismo instante, una salvación presente y para siempre. Una vez asegurados en la mano de Jesús, ¿qué podrá arrancarnos de allí o hacernos perecer? El baile en la cuerda floja no va con nuestra pobre cabeza: preferimos estar «seguros en los brazos de Jesús».
Una salvación temporal y dudosa no me sirve. Yo permanezco en su amor eterno e inmutable, y no temo caída final.
Alma mía, digan los demás lo que quieran: acepta la palabra de tu Señor y cree que Él guardará los pies de sus santos.
«Yo les doy vida eterna, y nunca perecerán; nadie las arrebatará de mi mano.» Juan 10:28
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Tight-rope dancing suits not our poor head!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.