Esta fue la malvada pregunta de Satanás acerca de aquel varón íntegro de antaño, pero hay muchos en nuestros días sobre quienes podría preguntarse con justicia, pues aman a Dios a su manera porque él los prospera; pero si las cosas les fueran mal, renunciarían a toda su tan cacareada fe en Dios. Si pueden ver con claridad que desde el tiempo de su supuesta conversión el mundo les ha ido prósperamente, entonces amarán a Dios a su pobre manera carnal; pero si sufren adversidad, se rebelan contra el Señor. Su amor es amor a la mesa, no al anfitrión; amor a la despensa, no al señor de la casa.
En cuanto al verdadero cristiano, espera recibir su recompensa en la vida venidera y soportar durezas en esta vida. La promesa del antiguo pacto es prosperidad, pero la promesa del nuevo pacto es adversidad. Recuerda las palabras de Cristo: "Todo ramo que lleva fruto", ¿qué hace? "Lo poda, para que lleve más fruto." Si llevas fruto, tendrás que soportar la cuchilla de la poda.
"¡Ay!" dirás, "eso es una perspectiva terrible." Pero esta aflicción produce resultados tan preciosos que el cristiano sometido a ella debe aprender a gozarse en las tribulaciones, porque así como abundan sus tribulaciones, así abundan también sus consolaciones por Cristo Jesús. Ten por seguro que si eres hijo de Dios no serás extraño a la "vara". Tarde o temprano, cada lingote de oro debe pasar por el fuego. No temas, antes alégrate de que te aguarden tiempos tan fructíferos, pues en ellos serás destetado de la tierra y capacitado para el cielo; serás librado de aferrarte al mundo presente y llevado a anhelar aquellas cosas eternas que pronto te serán reveladas. Cuando sientas que, en cuanto a lo presente, sirves a Dios de balde, entonces te gozarás en la infinita recompensa del futuro.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: January 22 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.