Pensamientos matutinos

Si estás enfermo, recuerda que Jesús te ama y acompaña

En la enfermedad nace la tentación de acusar a Dios. Ancla la mente en una verdad: Cristo ama al que sufre y permanece junto a su cama con presencia fiel.

Las pruebas físicas provocan preguntas peligrosas y una fe cansada. El enemigo dice que un Dios que ama no permite sufrimiento, como si el dolor fuese siempre un rechazo. Esa voz busca secar el alma y encerrarla en la duda. Contra ella se alza una verdad concreta: Jesús no se aleja del que sufre; su amor no se mide por la intensidad del cuerpo.

La oración en la enfermedad no consiste en hallar explicaciones rápidas, sino en aferrarse a quién ama mientras tú no puedes. Jesús vive junto al lecho del enfermo con presencia constante, aun cuando los demás se cansen. Cuando el corazón se rinde a esa realidad, la debilidad deja de ser abandono y se vuelve altar. Entonces puedes decir con verdad: no confío en mi amor por Él, sino en su amor por mí.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - October 18

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura