Los Diez Mandamientos

Si la Palabra no convierte, entonces condena

Una advertencia solemne: si la Palabra predicada no persuade al corazón, lo hará más pesado en condenación; ni un ángel del cielo ni un condenado del infierno podrían convertir a quien no escucha a Moisés y a los profetas.

Si un espíritu condenado saliera del infierno

«Te ruego, pues, padre, que envíes a Lázaro a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento.» Abraham respondió: «A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos.» Él entonces dijo: «No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán.» Mas Abraham le dijo: «Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levante de los muertos.» Lucas 16:27-31.

Si un ángel saliera a ti del cielo, y predicara acerca de la excelencia del estado glorificado y de los gozos del cielo, y ello del modo más conmovedor—si la Palabra predicada no persuade, tampoco serías movido por tal oración venida del cielo.

Si un espíritu condenado saliera del infierno, y te predicara en medio de las llamas, y te dijera qué lugar es el infierno, y rugiera los tormentos de los condenados—podría hacerte temblar—pero no te convertiría—¡si la predicación de la Palabra no lo logra!

Si la Palabra predicada no es eficaz para la conversión de los hombres—será eficaz para su condenación. La Palabra será eficaz de una manera o de otra; si no hace mejores tus corazones, ¡hará más pesadas tus cadenas! ¡Terrible es el caso de aquellos que van al infierno cargados de sermones!

Fuente y atribución

Autor original: Thomas Watson

Título original: Los Diez Mandamientos — If

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Watson, publicado originalmente en Grace Gems.

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