¿No hay en tu alma estaciones solemnes en que piensas en el Señor? Cuando permaneces despierto, quizá a medianoche, pensando en Dios, en su verdad, su amor, su palabra, sus tratos con tu alma, y tus deseos, oraciones y respiraciones fluyen todos hacia su sagrada Majestad, ¿no es esto alguna evidencia de que piensas en su nombre? Y ten por seguro que si piensas en él, él ha pensado en ti.
Mira la multitud ajetreada y frívola. ¿Piensan ellos en Dios? ¿Es Jesús alguna vez precioso a sus almas? ¿Ansían ellos al Señor como el ciervo ansía las corrientes de las aguas? No; su lenguaje es: «No hay Dios». No es su lenguaje hablado, pero sí su lenguaje interno.
Pero por misericordia puedes decir que piensas en Dios; y así hay alguna evidencia, aunque no alcances la plena seguridad de ello, de que él piensa en ti. Y si él piensa en ti, sus pensamientos son pensamientos de bien, pensamientos de paz y no de mal. ¿No lee él tu corazón? ¿No mira su ojo santo en los rincones más secretos de tu alma? Y si él piensa en ti, ¿te dejará, te entregará, te abandonará en la hora en que más le necesites? No; el que pensó en ti en la eternidad, pensará en ti en el tiempo, en toda prueba, toda tentación, toda enfermedad, y en la hora solemne en que el alma y el cuerpo se separan. Por la vida y por la muerte él seguirá pensando en ti; y te llevará al fin a aquella morada celestial donde estas dos cosas estarán benditamente unidas: el Señor pensando siempre en su Sion, y su Sion pensando siempre en él.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: May 12
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.