¡Sin duda algo debe andar mal con las balanzas!
"Tendréis balanzas justas, pesos justos, una medida de áridos justa y una medida de líquidos justa; yo soy el Señor vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto." Levítico 19:36
Los pesos, las balanzas y las medidas debían estar todos conforme al estándar de la justicia.
Sin duda ningún cristiano necesitará que se le recuerde esto en sus negocios, pues si la justicia fuera desterrada de todo el resto del mundo, ¡debería encontrar refugio en los corazones verdaderamente cristianos!
Existen, sin embargo, otras balanzas y pesas que miden las cosas morales y espirituales, y estas a menudo necesitan revisión. Llamaremos al Juez en este mismo instante.
¿Esas balanzas con las que pesamos el carácter propio y el de los demás hombres, son del todo exactas? ¿No convertimos nuestras propias onzas de bondad en libras, y las libras de excelencia de otras personas en onzas? ¡Atiende a los pesos y medidas justos aquí, cristiano!
¿Esas balanzas con las que medimos nuestras pruebas y aflicciones, están conforme al estándar? Pablo, que tuvo mucho más que sufrir que nosotros, llamó a sus aflicciones ligeras. Sin embargo, nosotros con frecuencia consideramos que nuestras aflicciones son pesadas. ¡Sin duda algo debe andar mal con las balanzas! Debemos atender este asunto, no sea que seamos denunciados ante el tribunal de arriba por trato injusto.
¿Esas balanzas con las que medimos nuestras creencias, son del todo justas? Los preceptos y las doctrinas deberían tener para nosotros el mismo peso que las promesas, ¡ni más ni menos! En muchos, una balanza u otra está cargada injustamente. Es asunto de gran importancia dar medida justa en las verdades de Dios. ¡Cristiano, ten cuidado aquí!
Esas balanzas en las que estimamos nuestras obligaciones y responsabilidades parecen más bien pequeñas. Cuando un hombre rico no da más a la causa de Dios que lo que aportan los pobres, ¿es ese un peso honesto, una medida honesta, una balanza justa?
Lector, podríamos alargar la lista, pero preferimos dejarla como el trabajo de tu día: ¡descubrir y destruir toda balanza, peso y medida injustos!
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Spurgeon Treasures — Surely something must be amiss with the scales!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.