Si nos aferramos con fuerza a cualquier cosa que se nos haya dado, sin querer permitir que sea usada como el Dador dispone que se use, detenemos el crecimiento del alma. Lo que Dios nos da no es necesariamente «nuestro», sino solo nuestro para ofrecerlo de vuelta a él, nuestro para relinquir, nuestro para perder, nuestro para soltar. Muchas muertes deben entrar en el alcance de nuestra madurez en Cristo: muchos soltar.
Fuente y atribución
Autor original: Elisabeth Elliot
Título original: Short pithy gems from Elisabeth Elliot — 38
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Elisabeth Elliot, publicado originalmente en Grace Gems.