Mañana y noche

Su exaltación es nuestra esperanza de gloria

El trono más alto del cielo es de Cristo por derecho, y su exaltación es representativa: los honores que lleva como Mediador son la herencia de todos los santos, y un día reinaremos con Él.

Jesús, nuestro Señor, una vez crucificado, muerto y sepultado, ¡se sienta ahora sobre el trono de la gloria! El lugar más alto que el cielo ofrece es suyo por derecho indiscutible. Es dulce recordar que la exaltación de Cristo en el cielo es una exaltación representativa. Él está exaltado a la diestra del Padre, y aunque como Jehová posee glorias eminentes en las que las criaturas finitas no pueden participar, sin embargo, como Mediador, los honores que Jesús lleva en el cielo son la herencia de todos los santos.

Es deleitoso reflexionar sobre cuán estrecha es la unión de Cristo con su pueblo. Somos verdaderamente uno con Él; somos miembros de su cuerpo; y su exaltación es nuestra exaltación. Él nos hará sentar con Él en su trono, así como Él ha vencido y se ha sentado con su Padre en su trono. Él tiene una corona, y nos da coronas a nosotros también. Él tiene un trono, pero no se contenta con tener un trono para sí mismo; a su diestra ha de estar su reina, ataviada con «oro de Ofir». No puede ser glorificado sin su esposa.

Levanta los ojos, creyente, a Jesús; deja que el ojo de tu fe lo contemple con muchas coronas sobre su cabeza; y recuerda que un día serás semejante a Él, cuando lo veas tal como Él es; no serás tan grande como Él, ni serás tan divino, pero todavía, en cierta medida, compartirás los mismos honores y gozarás de la misma dicha y de la misma dignidad que Él posee. Conténtate con vivir desconocido por un breve tiempo, y con recorrer tu cansado camino por los campos de la pobreza o por las colinas de la aflicción; porque dentro de poco reinarás con Cristo, pues Él «nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios, y reinaremos por los siglos de los siglos». ¡Oh, pensamiento admirable para los hijos de Dios! Tenemos a Cristo como nuestro glorioso representante en las cortes del cielo ahora, y pronto vendrá y nos recibirá para sí mismo, para estar con Él allí, contemplar su gloria y compartir su gozo!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: April 22 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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