Extractos escogidos del camino cristiano

Su mano que disciplina, gran misericordia

Las aflicciones de Dios destetan al creyente del mundo, purifican su alma como el oro y lo llevan a vivir más enteramente en Cristo y para Él.

Su mano que disciplina

«Yo conozco, oh Jehová, que tus juicios son justos, y que en tu fidelidad me has afligido.» Salmo 119:75

Cristiano, abriga altos pensamientos de Dios en todos sus tratos contigo. Por grandes que sean tus pruebas, mantén firme tu confianza y no te rindas a un espíritu quejumbroso ni abatido. Recuerda que es para el provecho de su pueblo que Dios los aflige; y por más difíciles de sobrellevar que sean en el momento, al fin han llegado a ver que tenían razón en considerar sus penas más severas —¡como el principal de sus beneficios! Mediante las aflicciones:

fueron destetados del mundo; sus afectos se fijaron con más ardor en las cosas celestiales; sus almas fueron purificadas, así como el oro en el fuego; la preciosidad de Cristo fue comprobada como nunca antes; fueron llevados a vivir, no solo más cerca de Él —sino más enteramente en Él, y también mucho más para Él.

¡Que nuestras aflicciones produzcan tales resultados bienaventurados! Entonces tendremos abundante razón para bendecir a Dios por su mano que disciplina.

Fuente y atribución

Autor original: John MacDuff

Título original: The Christian's Pathway — Choice Excerpts — 5

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.

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