Es sumamente provechoso para nuestras almas elevarnos por encima de este presente mundo malo hacia algo más noble y mejor. Los cuidados de este mundo y el engaño de las riquezas suelen ahogar todo lo bueno dentro de nosotros, y nos volvemos irritables, desanimados, tal vez orgullosos y carnales. Nos conviene cortar estos espinos y zarzas, porque la semilla celestial sembrada entre ellos no es probable que dé cosecha; ¿y dónde hallaremos una hoz mejor para cortarlos que la comunión con Dios y con las cosas del reino?
En los valles de Suiza, muchos de los habitantes son deformes, y todos tienen un aspecto enfermizo, porque la atmósfera está cargada de la peste, y es cerrada y estancada; pero allá arriba, en la montaña, encuentras una raza recia, que respira el aire fresco y puro que sopla desde las nieves vírgenes de las cumbres alpinas. Sería bueno que los habitantes del valle pudieran abandonar frecuentemente sus moradas entre los pantanos y las nieblas de la fiebre, e inhalen el elemento tonificante de las colinas.
Es a tal hazaña de escalada que te invito esta noche. Que el Espíritu de Dios nos asista para dejar las nieblas del temor, las fiebres de la ansiedad y todos los males que se reúnen en este valle de la tierra, y ascender a las montañas del gozo y la bienaventuranza anticipados. Que Dios el Espíritu Santo corte los cordones que nos mantienen aquí abajo, ¡y nos asista para ascender!
Nos sentamos demasiado a menudo como águilas encadenadas fijadas a la roca, solo que, a diferencia del águila, comenzamos a amar nuestra cadena, y quizá, si llegara la prueba de verdad, nos costaría soltarla. Que Dios nos conceda ahora gracia, si no podemos escapar de la cadena en cuanto a la carne, sí hacerlo en cuanto al espíritu; y dejando el cuerpo, como un siervo, al pie de la colina, que nuestra alma, como Abraham, alcance la cima del monte, ¡allí para deleitarse en la comunión con el Altísimo Dios!
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: April 4 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.