Comentario Devocional y Práctico

Toda la humanidad necesita la salvación del evangelio

El apóstol muestra que ningún ser humano puede alcanzar el favor de Dios por sus propias obras, y que la creación testifica del Creador, dejando sin excusa a quienes cambiaron su gloria por la idolatría.

El apóstol comienza a mostrar que toda la humanidad necesita la salvación del evangelio, porque nadie puede obtener el favor de Dios ni escapar de su ira por sus propias obras. Pues ningún hombre puede alegar que ha cumplido todas sus obligaciones para con Dios y para con su prójimo; ni tampoco puede decir verdaderamente que ha actuado plenamente conforme a la luz que se le ha concedido. La pecaminosidad del hombre se describe como impiedad contra las leyes de la primera tabla, e injusticia contra las de la segunda. La causa de esa pecaminosidad es retener la verdad en injusticia. Todos, en mayor o menor medida, hacen lo que saben que está mal y omiten lo que saben que está bien, de modo que no puede admitirse el alegato de ignorancia por parte de nadie. El poder invisible y la deidad de nuestro Creador están tan claramente manifestados en las obras que él ha hecho, que aun los idólatras y los malvados gentiles quedan sin excusa. Ellos neciamente siguieron la idolatría; y criaturas racionales cambiaron el culto del glorioso Creador por el de bestias, reptiles e imágenes sin sentido. Se apartaron de Dios hasta que todo rastro de la verdadera religión se habría perdido, si la revelación del evangelio no lo hubiera impedido. Pues, por mucho que se pretenda acerca de la suficiencia de la razón humana para descubrir la verdad divina y la obligación moral, o para regir rectamente la conducta, los hechos no pueden negarse. Y estos muestran claramente que los hombres han deshonrado a Dios con las idolatrías y supersticiones más absurdas; y se han degradado a sí mismos con los afectos más viles y las acciones más abominables.

Los pecados de los gentiles expuestos

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Romans 1:18-25

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura