Mañana y noche

Toda la plenitud de Dios puesta a nuestro servicio

Cristo pone al servicio de nuestra salvación cuanto Él es como Dios y como hombre, y nos hace completos en Él.

Todos los atributos de Cristo, como Dios y como hombre, están a nuestra disposición. Toda la plenitud de la Deidad, sea lo que fuere que comprenda ese término admirable, es nuestra para hacernos completos. No puede Él investirnos con los atributos de la Deidad; pero ha hecho todo lo que podía hacerse, pues ha sometido incluso su divino poder y su Deidad a nuestra salvación. Su omnipotencia, omnisciencia, omnipresencia, inmutabilidad e infalibilidad están todas combinadas para nuestra defensa. Levántate, creyente, y contempla al Señor Jesucs uniendo toda su divina Deidad al carro de la salvación. ¡Cuán vasta su gracia, cuán firme su fidelidad, cuán invariable su inmutabilidad, cuán infinito su poder, cuán ilimitado su conocimiento! Todos estos son hechos por el Señor Jesús los pilares del templo de la salvación; y todos, sin menoscabo de su infinitud, nos son concertados como perpetua heredad.

Cada gota del insondable amor del corazón del Salvador es nuestra; cada nervio del brazo de su poder, cada joya de la corona de su majestad, la inmensidad del conocimiento divino y la severidad de la justicia divina, todo es nuestro y será empleado en nuestro favor. Todo Cristo, en su adorable carácter de Hijo de Dios, es por Él mismo entregado a nosotros para que lo disfrutemos ricamente. Su sabiduría es nuestra dirección, su conocimiento es nuestra instrucción, su poder es nuestra protección, su justicia es nuestra garantía, su amor es nuestro consuelo, su misericordia es nuestro alivio y su inmutabilidad es nuestra confianza. No hace reserva alguna, sino que abre los repliegues del monte de Dios y nos invita a cavar en sus minas en busca de tesoros escondidos. «Todo, todo, todo es vuestro», dice Él. ¡Oh, cuán dulce es contemplar así a Jesús y clamar a Él con la firme confianza de que, al buscar la intervención de su amor o de su poder, solo pedimos lo que Él ya nos ha prometido fielmente!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: May 18 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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