Perlas breves de Spurgeon

Todo es ordenado por Dios y la preciosidad de Cristo

Una serie de pensamientos devocionales sobre la providencia divina, el valor de Cristo, las aflicciones presentes frente a la gloria eterna y el celo por la salvación de los pecadores.

Todas las cosas son ordenadas por Dios y establecidas por Él, conforme a su santa y sabia predestinación. Todo cuanto sucede aquí en la tierra no ocurre por casualidad, sino según el consejo del Altísimo.

Nada nos enseña la preciosidad del Señor Jesús tanto como cuando aprendemos el vacío de todo lo demás.

Los gemidos de la tierra serán superados por los cantos del cielo. Las desdichas del tiempo serán absorbidas por los aleluyas de la eternidad.

Un Jesús que nunca lloró jamás podría enjugar mis lágrimas.

El mayor gozo de un cristiano es dar gozo a Cristo.

No son los grandes talentos los que Dios bendice, sino la semejanza a Jesús.

No podemos evitar que las aves vuelen sobre nuestra cabeza, pero podemos impedir que hagan sus nidos en nuestro cabello. Lo mismo ocurre con las tentaciones.

Si los pecadores se condenan, al menos que salten al infierno sobre nuestros cuerpos muertos. Y si perecen, que perezcan con nuestros brazos entrelazados alrededor de sus rodillas, implorándoles que se detengan. Si el infierno ha de llenarse, que se llene a pesar de nuestros esfuerzos, y que ni uno solo parta sin advertencia ni sin oración.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Spurgeon Pithy Gems — All things are ordained of God and are settled by Him,

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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