Bienaventurados aquellos que, en el asunto del matrimonio, observan tres reglas:
La primera es casarse solo en el Señor, y después de orar pidiendo la aprobación y la bendición de Dios.
La segunda es no esperar demasiado de sus cónyuges, y recordar que el matrimonio es, después de todo, la unión de dos pecadores, y no de dos ángeles.
La tercera regla es procurar, en primer lugar y por encima de todo, la santificación mutua.
Cuanto más santas son las personas casadas, más felices son.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Ryle
Título original: Pithy gems from J.C. Ryle — Happy are those who, in the matter of marriage observe
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Ryle, publicado originalmente en Grace Gems.