Mañana y noche

Un ángel de Dios en medio de la tormenta

La serenidad de Pablo en medio del naufragio ilustra cómo Dios envía auxilio celestial en nuestras noches más oscuras y tempestuosas.

La tempestad y una larga oscuridad, sumadas al inminente riesgo de naufragio, habían puesto a la tripulación del navío en triste situación; un solo hombre entre ellos permaneció perfectamente sereno, y con su palabra—los demás fueron tranquilizados. Pablo fue el único que tuvo ánimo suficiente para decir: "tened buen ánimo, varones." A bordo había veteranos legionarios romanos y valientes marineros ancianos, y, sin embargo, su pobre prisionero judío tenía más valor que todos ellos. Tenía un Amigo secreto que le sostenía el ánimo. El Señor Jesús despachó un mensajero celestial para susurrar palabras de consuelo al oído de su fiel siervo, y por eso lucía un semblante radiante y hablaba como un hombre tranquilo.

Si tememos sinceramente al Señor, podemos esperar intervenciones oportunas cuando nuestra situación esté en su peor momento. Los ángeles no son apartados de nosotros por las tempestades, ni detenidos por la oscuridad. Los serafines no consideran humillante visitar al más pobre de la familia celestial. Si las visitas de los ángeles son escasas y espaciadas en tiempos ordinarios—ellas serán frecuentes en nuestras noches de tempestad y sacudidas. Los amigos pueden abandonarnos cuando estamos bajo presión—pero nuestra comunión con los habitantes del mundo angélico será más abundante; ¡y en la fuerza de palabras de amor, traídas a nosotros desde el trono por la escalera de Jacob—seremos fuertes para realizar hazañas!

Querido lector, ¿es esta para ti una hora de angustia? Entonces pide ayuda especial. Jesús es el ángel del pacto, y si su presencia es ahora buscada con empeño—no le será negada. Lo que esa presencia aporta de aliento al corazón, lo recuerdan quienes, como Pablo, han tenido al ángel de Dios junto a ellos en una noche de tormenta, cuando las anclas ya no se sostenían y las rocas estaban cerca.

"¡Oh ángel de mi Dios, estate cerca,

en medio de la oscuridad silencia mi temor;

ruge bramante la agitada mar,

tu presencia, Señor, me ha de consolar."

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: April 10 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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