¡Hay un camino al infierno— aun desde las mismas puertas del cielo!
«No estás lejos del reino de Dios.» Marcos 12:34
Muchos se hallan en esta peligrosa posición. No están lejos del reino de Dios— pero no están realmente en él.
Tienen luz clara en sus mentes— pero no tienen gracia en sus corazones. Conocen el evangelio en teoría— pero no tienen experiencia interior de su poder. Pero nadie puede ser salvo por la luz en la mente; debe haber vida de Dios dentro del alma.
No solo tienen luz clara— sino también una moral correcta. La lengua está controlada. El carácter está gobernado. La vida está regulada. Pero con todo esto, el alma está muerta en delitos y pecados. Puede haber moralidad— sin espiritualidad. La vida no solo puede ser correcta— sino que puede haber una asistencia regular a las ordenanzas del evangelio. Pueden venir como el pueblo de Dios, sentarse como el pueblo de Dios, oír y cantar como el pueblo de Dios— ¡y sin embargo no estar en el reino de Dios!
Puede que no se sienta objeción ni se muestre oposición a las doctrinas o deberes del evangelio. Todo puede ser admitido, profesado y aun admirado; pero aun así la persona puede no estar en el reino de Dios.
Puede haber también una forma de oración— pero oración sin fe— oración sin el corazón, sin el alma.
Pueden estar ocupados enseñando la Palabra de Dios, ya sea en la escuela dominical, o en el púlpito— y sin embargo no estar en el reino de Dios.
¡Oh, cuán solemne es el pensamiento, cuán escrutador es el hecho— de que la gente...
pueda tener vistas correctas de la verdad;
pueda asistir regularmente a los medios de gracia;
pueda asentir a las doctrinas y deberes del cristianismo;
pueda asociarse y unirse con el pueblo de Dios;
pueda doblar regularmente la rodilla en oración; y
pueda emplear su tiempo y talentos en instruir a otros en las cosas de Dios— ¡y sin embargo nunca entrar ellos mismos en el reino de Dios!
¡Lector, cuídate! Porque muchos se detienen antes de la religión vital. No saben nada de un corazón quebrantado por el pecado, de fe viva en Cristo, o de comunión con Dios por medio de Él. Descansan en una forma de conocimiento, o en una rutina de servicios religiosos. Tales personas pueden descubrir su error demasiado tarde, como las vírgenes insensatas— ¡cuando la puerta se cerró! O, como aquellos a quienes se refirió nuestro Señor cuando dijo: «Muchos me dirán en aquel día: 'Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos demonios, y hacemos muchos milagros?' Entonces les declararé: 'Nunca os conocí. ¡Apartaos de mí, hacedores de maldad!'» Mateo 7:22-23
Muchos llegarán muy cerca del reino— pero nunca entrarán en él. Como dice John Bunyan: «¡Hay un camino al infierno— aun desde las mismas puertas del cielo!»
¡Pero debe ser terrible acercarse tanto, tan cerca del cielo— y aun así ser arrojado al infierno!
Fuente y atribución
Autor original: James Smith
Título original: Treasures from James Smith — There is a way to hell—even from the very gates of heaven!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de James Smith, publicado originalmente en Grace Gems.