Consideremos a un Cristo crucificado como el remedio de todas nuestras miserias. Su cruz ha obtenido una corona, y su pasión ha expiado nuestras transgresiones. Su muerte ha desarmado la ley, y su sangre ha lavado el alma del creyente. Su muerte es la destrucción de nuestros enemigos, el manantial de nuestra felicidad y el testimonio eterno del amor divino.
Fuente y atribución
Autor original: Stephen Charnock
Título original: Pithy gems from Stephen Charnock — 10
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Stephen Charnock, publicado originalmente en Grace Gems.