Mefiboset no era un gran ornato para una mesa real—sin embargo tenía un lugar continuo en la mesa de David, porque el rey podía ver en su rostro—los rasgos del amado Jonatán. Como Mefiboset, podemos clamar al Rey de gloria: «¿Qué es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?» Pero aun así, el Señor nos favorece con la comunión más íntima con Él mismo, porque ve en nuestros semblantes el recuerdo de Su amadísimo Jesús.
El pueblo del Señor es amado por amor a otro. Tal es el amor que el Padre profesa a Su unigénito, que por amor a Él levanta a Sus humildes hermanos de la pobreza y el destierro, ¡a la compañía cortesana, al noble rango y a la provisión real! Su deformidad no les arrebatará sus privilegios. La cojera no es obstáculo para la filiación; el lisiado es tan heredero—como si pudiera correr como Asael. Nuestro derecho no cojea, aunque nuestra fuerza pueda hacerlo.
¡La mesa de un rey—es un noble escondite para piernas cojas! En el festín del evangelio, aprendemos a gloriarnos en nuestras debilidades, porque el poder de Cristo reposa sobre nosotros. Sin embargo, graves deformidades pueden ahora estropear a los santos más amados. He aquí uno convidado por David, y aun tan lisiado de ambos pies que no pudo subir con el rey cuando huyó de la ciudad, y por ello fue calumniado y perjudicado por su siervo Siba. Los santos cuya fe es débil y cuyo conocimiento es escaso sufren grandes pérdidas; están expuestos a muchos enemigos y no pueden seguir al rey adondequiera que va.
Esta debilidad proviene con frecuencia de las caídas. Los malos cuidados durante su infancia espiritual—a menudo hacen que los convertidos caigan en una desesperación de la que nunca se recuperan, y en otros casos el pecado produce huesos quebrados. ¡Señor, ayuda a los cojos a saltar como un ciervo, y sacia a todo tu pueblo con el pan de tu mesa!
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: May 27 — Morning
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.