Comentario Devocional y Práctico

Un mismo corazón, una misma fe, una misma esperanza

Una exhortación a andar con humildad y mansedumbre, preservando la unidad del Espíritu entre los creyentes que comparten una misma fe, una misma esperanza y un mismo bautismo.

Nada se insta con más fervor en las Escrituras, que andar como conviene a los llamados al reino y a la gloria de Cristo. Por humildad, enténdase la humildad, que se opone a la soberbia. Por mansedumbre, aquella excelente disposición del alma, que hace a los hombres poco dispuestos a provocar, y no fácilmente provocados ni ofendidos. Hallamos mucho en nosotros mismos que apenas podemos perdonarnos; por tanto, no debemos sorprendernos si hallamos en otros aquello que nos parece difícil perdonar. Hay un Cristo en quien todos los creyentes esperan, y un Cielo al que todos aspiran; por tanto, deben ser de un mismo corazón. Todos tenían una misma fe, en cuanto a su objeto, Autor, naturaleza y poder. Todos creían lo mismo respecto a las grandes verdades de la religión; todos habían sido admitidos en la iglesia por un mismo bautismo, con agua, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, como señal de regeneración. En todos los creyentes habita Dios el Padre, como en su santo templo, por su Espíritu y gracia especial.

Del debido uso de los dones y gracias espirituales (

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Ephesians 4:1-6

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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