Mañana y noche

Una casa para tu alma, sin precio y para siempre

Una invitación a morar en Cristo: una casa eterna, amueblada con toda riqueza, que se recibe sin dinero a cambio de amarle y servirle para siempre.

¿Necesitas una casa para tu alma? ¿Preguntas: «¿Cuál es el precio de compra?» Es algo menos de lo que la orgullosa naturaleza humana quisiera dar. Es sin dinero y sin precio. ¡Ah! Te gustaría pagar una renta respetable. Amarías hacer algo para ganar a Cristo. Entonces no puedes tener la casa, pues es «sin precio». ¿Quieres tomar la casa de mi Maestro en arriendo por toda la eternidad, sin nada que pagar por ella, nada sino la renta del suelo de amarle y servirle para siempre? ¿Quieres tomar a Jesús y «habitar en Él»?

Mira, esta casa está amueblada con todo lo que deseas; está llena de riquezas más de las que gastarás mientras vivas. Aquí puedes tener comunión íntima con Cristo y deleitarte en Su amor. Aquí hay mesas bien provistas con alimento para que vivas para siempre. En ella, cuando estés cansado, podrás hallar reposo con Jesús; y desde ella podrás mirar hacia fuera y ver el cielo mismo.

¿Quieres la casa? ¡Ah! Si no tienes hogar, dirás: «Quisiera tener la casa; pero, ¿puedo tenerla?» ¡Sí! Ahí está la llave; la llave es: «Ven a Jesús». «Pero», dices, «soy demasiado andrajoso para tal casa». No importa; hay vestiduras dentro. Si te sientes culpable y condenado, ven; y aunque la casa es demasiado buena para ti, Cristo te hará suficientemente bueno para la casa andando el tiempo. Él te lavará y te limpiará, y aun podrás cantar: «Nosotros habitamos en Él».

¡Creyente! Tres veces bienaventurado eres por tener tal morada. Grandemente privilegiado eres, pues tienes una «fortaleza» en la que estás siempre seguro. Y «habitando en Él», no solo tienes una casa perfecta y segura, sino una eterna. Cuando este mundo se haya deshecho como un sueño, nuestra casa vivirá y permanecerá más imperecedera que el mármol, más sólida que el granito, autoexistente como Dios, ¡pues es Dios mismo! «Nosotros habitamos en Él».

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: May 6 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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