Esto se refiere a todo el curso de nuestra vida y conducta en el mundo. ¿Qué clase de vida es esta?
En primer lugar, el evangelio es muy sencillo. Así que los cristianos deben ser sencillos y llanos en sus hábitos. Debe haber en nuestra manera, nuestro hablar, nuestro vestir, todo nuestro comportamiento, esa sencillez que es el alma misma de la belleza.
El evangelio es preeminentemente verdadero; es oro sin escoria; y la vida del cristiano será sin brillo y sin valor sin la joya de la verdad.
El evangelio es un evangelio muy audaz; proclama sin temor la verdad, guste o no a los hombres. Nosotros debemos ser igualmente fieles e inquebrantables.
Pero el evangelio es también muy amable. Notad este espíritu en su Fundador: "la caña cascada no quebrará". Algunos profesos son más cortantes que un seto de espinas; tales hombres no se parecen a Jesús. Busquemos ganar a otros por la amabilidad de nuestras palabras y acciones.
El evangelio es muy amoroso. Es el mensaje del Dios de amor a una raza caída y perdida. El último mandamiento de Cristo a sus discípulos fue: "Amaos unos a otros". ¡Oh, por más amor real y sincero hacia todos los santos, por más tierna compasión hacia las almas de los peores y más viles de los hombres!
No debemos olvidar que el evangelio de Cristo es santo. Nunca excusa el pecado. Perdona el pecado, pero solo mediante una expiación. Si nuestra vida ha de parecerse al evangelio, debemos evitar no solo los vicios más burdos, sino todo aquello que impidiera nuestra perfecta conformidad a Cristo.
Por amor a Él, por nosotros mismos y por los demás, debemos esforzarnos día tras día por vivir nuestra vida de manera digna del evangelio de Cristo.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: May 24 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.