«¡No me avergüenzo del evangelio de Cristo!» Romanos 1:16
Algunas personas se avergüenzan del evangelio. Profesan ser cristianos, pero les falta valor para confesar a Cristo allá afuera en el mundo. Es fácil confesarlo donde todos son amigos de Cristo y donde todos lo confiesan. Pero cuanto menos cristianos haya en un lugar o en una reunión, más razón tienen los pocos para ser valientes por Él.
La señorita Havergal cuenta que fue a un internado justo después de haber confesado a Cristo. Era joven y tímida, y se sobresaltó al descubrir que, en una escuela de cien alumnas, ella era la única cristiana. Su primer sentimiento fue que no podía declarar su amor por Cristo con toda aquella compañía de chicas mundanas a su alrededor. Pero su segundo pensamiento fue que ella era la única que Cristo tenía allí para representarlo. Este pensamiento la fortaleció sobremanera, y desde aquella hora ocupó tranquila pero firmemente su lugar en la escuela como amiga de Cristo.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: WITNESSES FOR THE LORD
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.