Un Tesoro Dorado para los Hijos de Dios

Velar: la vigilancia constante del cristiano

La verdadera gracia en el corazón exige una vigilancia ansiosa y constante en toda época y condición de la vida, sostenida por el amor a Cristo y la dependencia de su poder protector.

«Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor». Mateo 24:42

Velar es el ejercicio sabio del cristiano verdadero, que es consciente de su propia debilidad, ama a su Salvador y teme entristecer a su Espíritu; que conoce bien la profundidad de la corrupción de su naturaleza caída; que está bien enterado de los poderes invisibles de las tinieblas, y escucha la voz de su amable y adorable Pastor. Esta vigilancia revela una atención despierta a nuestros asuntos espirituales, tiene por móvil el amor de Cristo y va acompañada de una constante dependencia de Cristo para ser protegido de los peligros y para recibir fortaleza contra todo enemigo, junto con provisiones de gracia en todo tiempo de necesidad. Si nuestra religión es solo profesión externa, puede pasar sin vigilancia; pero si es gracia verdadera en el corazón, procedente de Jesucristo, ese tesoro sagrado necesitará ser guardado con la más ansiosa circunspección. La exhortación es para todos los hijos de Dios, necesaria en toda condición y en toda etapa de la vida del cristiano: en la juventud, en la madurez y en la vejez; en la prosperidad y en la adversidad; en las temporadas de consuelo y en los tiempos de tentación; en compañía y a solas. Oh bendito Jesús, ayúdame a velar y a orar; hazme estar siempre dispuesto; guárdame en tu amor y presérvame con tu poder, hasta que llegue mi transformación.

Fuente y atribución

Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky

Título original: A Golden Treasury for the Children of God — October 14

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.

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