Pensamientos vespertinos

Vivir a la luz de la gloria que se acerca

La expectativa de la gloria venidera debiera disminuir lo pasajero y avivar lo eterno, moviéndonos a la santidad, a la vigilancia y a servir con diligencia a Cristo.

¿No es santificadora la expectación de la gloria venidera? ¿No debiera ejercer tal influencia en nuestra mente que disminuya el valor de las cosas visibles y pasajeras y realce el valor de las eternas? Estamos ahora en un estado de minoría de edad, bajo tutores y gobernadores; pero pronto alcanzaremos la plenitud y entraremos en posesión de nuestra herencia. Porque somos niños, pensamos, hablamos y actuamos como niños: agrandamos lo pequeño y empequeñecemos lo grande. ¡Cuán poco, mezquino y despreciable parecerá pronto aquello que ahora despierta tanto interés! Las alegrías y penas presentes, las esperanzas y decepciones, las ganancias y pérdidas, todo pasará sin dejar huella en el océano que agitaron.

¿Por qué, entonces, dejar arrastrar por la tierra nuestras vestiduras blancas? Si la gloria está ante nosotros y tan cerca, ¿por qué avanzamos tan lentos a su encuentro? ¿Por qué dejamos que la estrella resplandeciente de la mañana descienda tantas veces bajo el horizonte de nuestra fe? Oh, poder reposar cada noche con esta dulce reflexión: «Señor, si ya no abro mis ojos al sol naciente, los abriré a ese Sol que nunca se pone, despertando en tu semejanza». ¡Oh, esperar y apresurar la venida del Señor, esa esperanza bienaventurada que consumará la glorificación de los santos!

Y ¡cuánto debiera estimularnos la perspectiva de una gloria cierta al esfuerzo personal por Cristo! Con toda una eternidad de descanso por delante, ¡qué poco deberían parecernos el trabajo y el cansancio presentes por el Salvador! ¿Seremos indolentes en la causa del Maestro? ¿Enterraremos perezosamente nuestros talentos? ¿Retendremos nuestros bienes del Señor? Que no sea así. Vivamos para Cristo, trabajemos para Cristo, suframos por Cristo y, si fuera necesario, muramos por Cristo, pues pronto y para siempre seremos glorificados con Él.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - June 26

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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