Palabras diarias para los peregrinos de Sion

Vivir como conviene al evangelio de Cristo

La conversación que pide el apóstol es toda nuestra vida delante de Dios y de los hombres; como ciudadanos de la nueva Jerusalén, estamos llamados a caminar en paz, libertad y santa comunión.

¿Qué es esta conversación? La palabra significa toda vuestra vida delante de Dios y delante de los hombres. Es un término muy amplio en el original, que significa literalmente: «Conduceos como ciudadanos.» Comprende, pues, toda nuestra comunión espiritual y nuestra comunión cotidiana con Dios y con el hombre. Así nos considera como ciudadanos de ninguna ciudad vil; como ciudadanos, puedo aun decir, de una ciudad celestial, la nueva Jerusalén; y nos manda caminar y hablar, vivir y obrar, como conviene a ciudadanos de una patria celestial. Este, entonces, es el sentido de la palabra «conversación» en nuestro texto, y por ella se nos llama a caminar con Dios como conviene al evangelio. Él nos ha reconciliado consigo por la sangre de su amado Hijo; y cuando recibimos la expiación, o reconciliación, como significa la palabra, entonces podemos caminar con Dios en paz, equidad y amistad, pues el pecado, que causó la ruptura, queda apartado del camino. Así Leví, ministrando en el altar, y los cercanos a Dios, caminaban antaño. «Mi pacto con él era de vida y de paz; y se las di por el temor con que me temía y se sobrecogía delante de mi nombre. La ley de verdad estaba en su boca, y la iniquidad no fue hallada en sus labios; caminó conmigo en paz y en equidad, y apartó a muchos de la iniquidad» (Malaquías 2:5-6). Esto es caminar en la luz como él está en la luz, y en la medida en que podamos hacerlo, nuestra comunión es con el Padre (1 Juan 1:3-7).

Y nuestra conversación con Dios, nuestro caminar con Dios, ha de ser como conviene al evangelio de Cristo. Si caminamos en libertad con Dios, en dulce libertad, con santo acceso, derramando nuestro corazón delante de él, gozando su presencia y teniendo algunos descubrimientos de su bondad y misericordia, entonces nuestra conversación con Dios conviene al evangelio. El evangelio es un mensaje de misericordia. Cuando, pues, abrazamos esa misericordia y sentimos su poder; cuando esa misericordia alcanza nuestro corazón, derrite lo más íntimo de nuestra alma, disuelve nuestras dudas y temores, y quita la legalidad y la servidumbre, entonces caminamos dignos del evangelio, como quienes andan delante de Dios en la luz de su rostro por el poder del evangelio. Dios no envía el evangelio para condenarnos, pues «no hay condenación para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu»; y andan conforme al Espíritu cuando tienen acceso por él, mediante Cristo, al Padre.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: July 26

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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