«Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.» Filipenses 1:21
La muerte no será ganancia para mí — ¡a menos que mi vida se haya vivido para Cristo!
Debe ser mi pasión conocer a Cristo. Cada día debo aprender un poco más de Él y de sus verdades. Cada día debo llegar a conocer un poco más su voluntad. En su escuela, me es imposible terminar jamás mi educación, pues . . .
hay tanto que aprender,
hay tales misterios que dominar,
¡hay tales alturas que escalar!
Debe ser mi ambición seguir a Cristo:
a Jesús, que andaba haciendo el bien por los campos de Galilea;
a Jesús, que oraba en los montes fríos;
a Jesús, que se sometió a la voluntad del Padre en el huerto y en la cruz —
Él ha de ser mi Modelo, mi Ejemplo, a quien sitúo deliberadamente ante mí.
Debe ser mi gozo hablar con Cristo. Debería estar siempre elevando mi corazón a Él. Debería seguir contándole . . .
cada pensamiento,
cada deseo,
cada recelo y temor.
Entre amigos tan íntimos y verdaderos — no debe haber reservas, ni secretos.
Debe ser mi anhelo servir a Cristo. Aunque no pueda hacerlo en una esfera conspicua — sin embargo, hasta el confín y el límite más lejano de mi capacidad, trabajaré para Él. Y me regocijo al recordar que el mero lucimiento y el ministerio público no cuentan nada ante Él — el corazón humilde y amoroso lo es todo.
¡Y entonces, y entonces, la muerte será ganancia en verdad! Entonces, cuando Él me llame a casa — ¡iré a Él con el gozo de un muchacho que corre de vuelta desde la escuela!
Fuente y atribución
Autor original: Alexander Smellie
Título original: The Hour of Silence — Philippians 1:21
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Alexander Smellie, publicado originalmente en Grace Gems.