Cuando el Señor favorece tu alma con dulce acceso ante el trono de gracia, saca el mayor provecho de ello. ¿Qué pensaríamos del patrón de un barco que sube el río y, soplando viento favorable y marea propicia, no levaba el ancla o solo izaba la vela de proa al viento, sin aprovechar a fondo viento y marea? Así ocurre a veces con nuestras almas: sopla un viento, un viento de gracia sobre el alma, y sube la marea de la fe. ¿No es nuestra sabiduría, y nuestra misericordia, en esa rara temporada, sacarle el mayor provecho? Si el Señor se digna a prestarnos oído, ¿no es nuestra misericordia contarle todo lo que nuestras almas desean?
Recuerdas lo que el profeta dijo al rey que solo golpeó sus flechas tres veces contra el suelo y luego se detuvo: «Pero el varón de Dios se enojó contra él y dijo: ¡Debieras haber golpeado el suelo cinco o seis veces! Entonces habrías derrotado a Aram hasta acabar con ellos; pero ahora solo vencerás tres veces». A veces nos pasa igual. Cuando el Señor nos da algún acceso a él, no le sacamos provecho. Satanás arroja algún dardo, alguna circunstancia mundana distrae nuestra mente, alguna imaginación impura se levanta en nuestro pecho; y en vez de resistir al diablo para que huya, le cedemos; la oportunidad se va, el dulce momento se pierde, y puede pasar meses antes de volver a obtener el oído del Rey. Será, pues, tu sabiduría y tu misericordia, cuando sople el viento y suba la marea, desplegar toda vela y avanzar lo más posible hacia el puerto del eterno descanso y gozo.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: June 1
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.