MIÉRCOLES POR LA NOCHE.
Oh Señor Dios, oh vida de nuestras vidas, oh Espíritu de nuestros espíritus, oh fortaleza de nuestra fortaleza: Tú que has extendido Tu escudo alrededor de nuestro camino en este día, ayúdanos ahora, al caer las sombras de la noche, a elevarnos a Ti en las alas de la fe y la oración. No podemos agradecerte como quisiéramos. Pero por amor a Jesús, acepta las alabanzas que nuestros pobres labios Te traen.
En verdad nos avergonzamos de todos nuestros hechos y desatinos. Con la luz de la mañana nos ofrecimos a Ti. Los buenos propósitos ardían en nosotros. Miramos hacia atrás a las horas pasadas y somos conscientes de votos quebrantados, falta de verdadero servicio, pasos de retroceso y palabras infieles. Multitudes de pensamientos vanos y obras sin valor nos acusan. No entres en juicio con Tus siervos infieles.
Confesamos nuestras múltiples deficiencias. Por los solos méritos de Tu amado Hijo, límpianos de toda injusticia. Echa nuestros pecados y nuestras iniquidades detrás de Tu espalda. Sepúltalos en el océano de la sangre de Jesús.
Oh Dios de esperanza, toda nuestra esperanza está en Ti. Vivifica nuestras almas abatidas con un aumento del don más precioso de la esperanza. No permitas que nuestros corazones inestables sean sacudidos entre las tempestades y olas de la duda y el temor. Danos asir firmemente el ancla segura y firme de la esperanza infalible.
Descansamos en Tus grandísimas y preciosas promesas. Enséñanos que aunque el cielo y la tierra pasen, ni una sola palabra de Tus labios puede jamás fallar.
Confiamos en Tu amor sin límites. Revélanos la fuente insondable de la cual brota, y persuádenos de que debe fluir sin cambio, inmutable para siempre y para siempre. Sabemos en quién hemos creído. Danos seguridad inquebrantable de que guardarás, sin falta, lo que hemos confiado a Ti, para aquel día de Cristo.
Cuando no Te amábamos, Tú comenzaste en nosotros una buena obra. Te amamos ahora, pero, ¡ay!, demasiado débilmente. Tenemos confianza en que ahora llevarás adelante Tu obra con poder. Tú eres por nosotros: ¿quién, pues, podrá ser contra nosotros? Nuestra vida está escondida con Cristo en Ti. Tú, que nos has dado a Cristo, eres más grande que todas las potestades y principados de las tinieblas. ¡Nadie puede arrebatarnos de Tus manos todopoderosas!
Así podremos mantenernos firmes en la batalla de la fe. Que levantemos con audacia nuestras cabezas, invulnerables en el yelmo de la esperanza de salvación. En cada conflicto seamos más que vencedores, por la esperanza segura y cierta de la vida eterna, que Tú, el Dios de verdad, prometiste antes que el mundo comenzara.
Enséñanos que no nos has destinado a ira, sino a obtener salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo. Contra toda esperanza en nosotros mismos, nos gloriamos en la esperanza de que la roca de nuestra salvación es tan alta como el cielo de los cielos. Sabemos que las tribulaciones están ordenadas para nuestro bien. Cuando nos rodeen, concede que produzcan paciencia, y la paciencia, experiencia.
Por la experiencia, que esa esperanza se fortalezca, la cual no avergüenza. Así podamos vivir en esperanza, y trabajar en esperanza, y sembrar en esperanza, y orar en esperanza, y morir en esperanza, y ser salvos por esperanza.
Muchos son los parientes y amigos por quienes pedimos fervientemente todas Tus bendiciones. Impárteles consolación eterna y buena esperanza por gracia. Oramos por ellos. Y que Tú enciendas en sus corazones la llama ferviente de la oración por nosotros. Juntos luchemos por el bien de los demás.
Nos encomendamos a nosotros mismos, los encomendamos a ellos, encomendamos a toda la familia de la fe, encomendamos a toda la familia humana a Tu cuidado misericordioso por esta noche. Que nos acostemos sin ninguna pasión implacable o mala que nos atormente en el pecho. Que cerremos los ojos en el sueño, como si esta tierra no volviera a encontrar nuestros ojos. Pero si despertamos de nuevo como peregrinos aquí, que sea para andar delante de Ti como Tus hijos redimidos. Da esto, da más, por amor a Jesús. Amén.
Fuente y atribución
Autor original: Henry Law
Título original: Family Prayers — Week 4 WEDNESDAY EVENING
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Henry Law, publicado originalmente en Grace Gems.